El anónimo limpiabotas del señor Arenas.

Set de cremas de limpieza de zapatos

Cruzo las lujosas puertas el madrileño hotel Palace. Es la primera vez que piso aquel sitio, fastuoso, limpio, muy elegante. Pero allí no está el misterioso limpiabotas con el que se ha fotografiado el candidato del PP a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Javier Arenas. El ‘trono’, un impresionante sillón de aspecto regio, de madera y piel curtida, donde se sientan los hábitos de lucir unos zapatos lustrosos, está vacío. Al otro lado de la sala silenciosa y bien iluminada, hay un hombre moreno, delgado y no muy alto, que mira de reojo, como sospechando. Es Luis Fernández Souto, un coruñés nacido hace 46 años en Arzúa y que se hizo limpiabotas hace 16, cuando terminó la ‘mili’ en Madrid.

“En ese momento estaba la cosa igual de mal que ahora y dije: Me pongo de limpiabotas. Se me ocurrió así, a bote pronto”, recuerda Souto. Sus primeros diez años en el oficio los pasó en la cafetería Nebraska y después saltó al hotel Palace, pero entonces “la época de la pana socialista ya había desaparecido y la cosa ya estaba normalizada”.

Estos 16 años de limpiabotas los ha vivido en el más absoluto de los anonimatos a pesar de que, gracias a su oficio y oficina, justo enfrente del Congreso de los Diputados, se codea con la flor y nata de la política, aunque por ahí nunca ha pasado la rosa de Felipe González.

“Nunca ha venido por aquí. Pero ya me gustaría a mí que lo hiciera… una vez estuvo José María Aznar, al principio de llegar aquí, al Palace”, asegura Souto, quien con indiferencia afirma que, como clientes, populares y socialistas no se diferencian mucho, porque no se gastan “ni más ni menos” dinero.

INCREÍBLE

Hay gente que anda un poco revuelta por lo de la fotografía de Javier Arenas con Fernández Souto, uno felizmente sentado en el trono y el otro abrillantándole las botas. “Es increíble que por una cosa así pueda montarse esta polémica. Me parece muy mal que al señor Arenas le llamen señorito por limpiarse las botas”, declara subiendo las cejas, moviéndose milimétricamente de izquierda a derecha, cargando todo su peso sobre un pie y luego sobre el otro.

Pregunta.- ¿Y a usted cómo le ha afectado esta polémica? ¿Le ha dado publicidad? L.F.S.- Hombre, la verdad, salir todos los días en los periódicos, en la radio y en la televisión ha hecho que la gente diga: ‘Anda, pues voy a conocer al limpiabotas del Palace’, y de paso se limpian los zapatos.

Dice que Javier Arenas le da “lo normal” en propinas y que su relación con el candidato a la Presidencia de la Junta “es muy buena y cordial”. L.F.S.- Viene, nos saludamos y ya está. P.- ¿Hablan de política? L.F.S.- No, nunca, nunca. Hablamos de otras cosas, de incidencias y noticias que salen. De fútbol o de toros, por ejemplo, dependiendo de la temporada.

Aparece cerca del ‘trono’ un hombre muy serio, muy planchado, sin una sola arruga en la ropa, con el periódico en la mano y buscando al limpiabotas con la mirada, y Luis Fernández Souto empieza a mirar con impaciencia la grabadora, de modo que termina por disculparse, y es que el trabajo es el trabajo. Así que se marcha a su oficina y se dispone a dar conversación a su cliente. Tal vez hablen de las elecciones europeas, tal vez lo hagan sobre todos, o tal vez lo reconozca y termine firmándole un autógrafo.

APUNTESVicky Bendito